El desafío
Una sala ejecutiva necesita mostrar grandes volúmenes de información sin transformar cada reunión en una sesión de soporte técnico. El desafío no era sumar pantallas: era crear una superficie de trabajo flexible, legible y fácil de operar.
La solución
La propuesta integra un videowall de formato panorámico con distribución de señales, escenarios preconfigurados y control centralizado. Los usuarios pueden pasar de una presentación única a múltiples fuentes sin intervenir sobre cada display.
La mejor tecnología desaparece de la conversación y deja que las personas se concentren en decidir.
El diseño contempla iluminación, distancias de lectura, resolución de contenido y mantenimiento. Cada decisión técnica responde al uso cotidiano de la sala.
Principios aplicados
- Operación consistente para todos los usuarios.
- Escenarios preparados para diferentes tipos de reunión.
- Arquitectura escalable y accesible para mantenimiento.
- Imagen uniforme en toda la superficie de visualización.
El resultado
Un espacio de decisión más claro y versátil, preparado para presentar, comparar y analizar información sin fricción operativa.
