El desafío
Las salas híbridas suelen fallar en los primeros minutos: cables incorrectos, audio distante o interfaces que nadie reconoce. El objetivo fue reducir esos puntos de fricción y ofrecer una experiencia predecible.
La solución
Diseñamos el espacio como un sistema completo: captación de audio, cámara, visualización, conectividad y control. La tecnología se adapta a la dinámica de la reunión, no al revés.
La interfaz prioriza pocas acciones claras. El usuario puede iniciar una llamada, compartir contenido o ajustar el volumen sin conocer la arquitectura técnica detrás del espacio.
Una experiencia consistente
- Conexión desde equipos personales.
- Captación uniforme de voces.
- Encuadre adecuado para participantes presenciales.
- Señalización clara del estado de la sala.
El resultado
Reuniones que comienzan antes, requieren menos asistencia y ofrecen una experiencia más equitativa para quienes participan a distancia.
